20.6.2007 >> De momento, en relación con la nota anterior de fecha 02.06.2007 y continuando con la línea característica de las grandes entidades corporativas gubernamentales o no, no hay respuesta.

Lo cierto es que hace ya días que estoy intentando buscar el momento para constatar algún detalle al respecto de la noticia publicada por la FAO y comentada en la nota anterior que he de confesar me ha puesto los pelos de punta. Voy a ver si soy capaz de transmitir mi postura con el realismo necesario, créanme, pues el tema está literalmente que "arde", y SEGUIRÉ PUBLICANDO EN ESTA WEB ETERNAMENTE QUE LOS INCENDIOS FORESTALES NO SON SOLO PARTE DEL PROBLEMA, SINO PARTE DE LA SOLUCION

Para entrar en materia, os recuerdo que a primeros de junio, la FAO (organización dependiente de la ONU) lanzó una noticia bastante relevante en relación los planteamientos que estoy intentando difundir desde hace bastante tiempo (creo que más de un año), sin conseguir respuesta alguna por parte de nadie. La noticia en sí que podéis leer con detalle en la nota anterior, "alertaba" que los incendios forestales lanzan a la atmósfera 3431 millones de toneladas de CO2, curiosa cifra si consideramos que no existe ni el más remoto registro del área incendiada a escala planetaria. En otras fuentes, probablemente a sabiendas de la insultante falta de registros fiables, ya no citan la cifra con tan ridícula exactitud sino que han preferido redondearla a 3400 millones de toneladas anuales. Quiero destacar que mi crítica hacia la noticia de FAO es importante en tanto en cuanto manipula la realidad sutilmente ofreciendo a la sociedad una imagen radicalemente falsa del problema, pues es la propia magnitud del problema lo que se desconoce. Yo, quiero constatar que trás un año buceando por los lugares más remotos de La Red y devorando noticias, documentos e informes, no he localizado en ningún momento registros sobre el área global estimada que se está perdiendo anualmente a consecuencia de los incendios. Las únicas cifras que he conseguido al respecto fueron publicadas em un informe público del Laboratorio de Incendios Forestales de la Universidad de Santiago de Chile, y las estimaciones totales hablaban de entre 30 y 55 millones de hectáreas (entre 300 y 550 mil kilómetros cuadrados) de bosques incendiadas por año, aunque en todo momento alude a la falta de registros reales.

Curiosamente, en una de mis sesiones de análisis y clasificación del descomunal volumen informativo que llego recopilar de La Red, llego a la siguiente noticia:

Atmospheric Chemistry and Physics

Atmospheric Chemistry and Physics (ACP) is an international scientific journal dedicated to the publication and public discussion of high quality studies investigating the Earth's atmosphere and the underlying chemical and physical processes. It covers the altitude range from the land and ocean surface up to the turbopause, including the troposphere, stratosphere and mesosphere.

Global estimation of burned area using MODIS active fire observations L. Giglio 1 , G. R. van der Werf 2 , J ...

http://www.atmos-chem-phys.net/6/957/2006/acp-6-957-2006.html

En resumen, en ella se comenta el experimento llevado a cabo por el organismo citado mediante un avanzado sistema de detección de incendios por satélite llamado MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) en alusión al sensor óptico capaz de detectar e interpretar (mediante software) las imágenes captadas desde el satélite "Terra", propiedad de la NASA, con resultados suficientemente precisos.

¡OJO AL DATO! Resulta que según este estudio en el que se intentó calcular de forma estimada el área global anual quemada para los años 2001-2002-2003-2004, los cálculos arrojaron una cifra global de entre 2'97 y 3'74 millones de Km2 (kilómetros cuadrados), con un máximo global ocurrido en el año 2001, lo cual significa haber alcanzado durante esos cuatro años una media de entre 0'7425 y 0'935 millones de Km2 anuales, o sea, de 74'25 a 93'5 millones de hectáreas, una cifra bastante superior a las sensatas estimaciones calculadas por el Laboratorio de Incendios Forestales de la Universidad de Santiago de Chile, y esto es, simple y llanamente, como para echarse a temblar. Por eso les digo que cuando la FAO sale ahora diciendo que se están los incendios forestales están lanzado 3400 millones de CO2 cada año a la atmósfera, no sé si reír o llorar.

Si lo desean pueden ampliar la información sobre este sistema en la web oficial La Tierra Visible de la NASA escribiendo MODIS en el campo de búsqueda.

Otra noticia que también merecería ser analizada con detalle es la que puede leerse en la web oficial del Laboratorio de Propulsión a Chorro (menudo nombrecito), órgano dependiente de la NASA, y que perfectamente podría mantener una relación causa-efecto que ya expuse en su momento en mi nota de fecha 14.12.2006 (ver apartados C) y D)) así como en el INFORME (ver apartados DECIMO y ONCEAVO) , que si no fuera porque lo registré ante notario hace varios meses, llegado su momento, algún insensato estaría diciendo que me lo he inventado. Yo les invito a leer la noticia y comprobar ustedes mismos si puede o no existir una estrecha y lógica relación entre mis enunciados y la propia noticia publicada por el J P L, por cierto, varios meses después de mi NOTA, y de mi INFORME registrado ante notario.

Jet Propulsion Laboratory - 4800 Oak Grove Drive
Pasadena, California 91109

5/15/07 - NASA Finds Vast Regions of West Antarctica Melted in Recent Past

A team of NASA and university scientists has found clear evidence that extensive areas of snow melted in west Antarctica in January 2005 in response to warm temperatures.

http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2007-058

De lo único que me doy cuenta cada día más, es de las escasas posibilidades de éxito que tenemos frente al fenómeno del Calentamiento Global si finalmente entraramos en una espiral sin salida del tipo: +incendios = +calentamiento = +incendios

Y ya para colmo de males, ahora que he estado estudiando el desconocido fenómeno del oscurecimiento global, en el cual intentaré profundizar en próximas notas, me doy cuenta que ¡¡ los propios incendios forestales pueden estar enmascarando su impacto real sobre el calentamiento global a través del oscurecimiento global, cuyo efecto más inmediato sobre la atmósfera es la reducción de radiación solar incidente y por tanto de temperatura !!!. Aunque a muchos les suene a adivinanza, mucho me temo esto que acabo de decir responde a la más cruda realidad. Por otro lado, en los escasos estudios que se han hecho sobre el fenómeno del oscurecimiento global, todos los expertos han apuntado básicamente a la polución como principal causa del fenómeno, pero de nuevo, nadie parece apuntar a los incendios forestales, los cuales, a mi juicio, podrían estar contribuyen de manera determinante mediante la liberación a la atmósfera de cantidades masivas de partículas (aerosoles) y que parecen ser la causa (hecho documentado) del oscurecimiento global.

Para terminar, y no sé hasta cuando podré volver a publicar, he pensado que una imagen, a veces, puede comunicar mejor más que mil palabras.

La formidable fuerza destructiva de los incendios forestales resulta evidente en esta fotografía, tomada por John McColgan, de la Oficina de Administración de Tierras del Servicio de Incendios de Alaska (Bureau of Land Management, Alaska Fire Service). Imagen cortesía del Grupo de Manejo de Incidentes del Tipo I de Alaska (Alaskan Type I Incident Management Team).

No quiero dejar de expresaros que necesito/amos el esfuerzo de todos los que compartáis esta hipótesis para intentar darle la máxima difusión, ya que los medios de difusión masiva son una batalla perdida y solo llamarán a la puerta cuando huelan el dinero.

Hoy quiero también expresar un sentimiento que me ataca últimamente, ¿estaré haciendo el idiota? Pero esta es una pregunta que sólo ustedes pueden responder.

Sin más que comentaros por hoy, me despido atentamente no sin antes ratificar mi ya conocido argumento:

Necesitaría financiación para seguir investigando y trabajando, y por supuesto, necesito pruebas y argumentos que refuten mi hipótesis. Hasta siempre.