Una
crisis es un momento decisivo, lleno de peligros y de tensiones,
porque el resultado de la crisis puede ser la vida o la muerte de
la persona, del sistema social o el proceso histórico que
la padece.
Andre Guner
Frack
PLAN
AON (Ahora o Nunca)
El plan que pudo salvar España, EXISTE
Debido a numerosas peticiones, me he visto en el compromiso de resumir
el contenido del Plan AON para conseguir llegar a una mayor parte
de navegantes y lectores. Esto que van a leer es el resultado.
Antes
de comenzar, quiero hacerle saber que el mérito de este proyecto
no es mío sino de Alberto Vázquez-Figueroa y que he
conocido personalmente y muy de cerca su enorme lucha y esfuerzo
por implementar este sistema en España, igual que me consta
y me pesa que finalmente haya prevalecido la insensatez y la irresponsabilidad
por parte de todo el arco político español. Ello me
convierte en mero "mensajero", un simple "conector"
de ideas que ya están ahí esperando a que alguien
las haga germinar.
La actual crisis económica ha superado ya al gobierno español
y, probablemente, a todo el arco político, cuanto más
tiempo tardemos en percatarnos de ello y en reaccionar, más
profundo será el pozo por que que ya caemos. Pero la falta
de voluntad política demostrada en éste y otros muchos
asuntos, a veces nos obliga y hace necesario dirigirse a la base
social para obtener resultados, y aunque la sociedad pueda no corresponder
con muestras de responsabilidad, apuntar inicialmente a los gobernantes
suele conducir, normalmente, al fracaso.
Nos encontramos en un momento histórico, por su gravedad.
La crisis es global, pero la magnitud de la misma lleva sello español
y por ello se necesita urgentemente un factor detonante que invierta
el estado de coma en el que se encuentra la economía, algo
que la sociedad perciba como una solución real y drástica,
ese verdadero cambio estructural en el modelo económico español
del que todos hablan y que la banca lleva pidiendo al gobierno desde
hace más de un año. Nadie en su sano juicio debería
obviar el gravísimo riesgo que supone la creación
de empleo artificialmente (no productivo) sin subsanar el problema
de fondo, sin buscar modelos económicos alternativos ni crear
tejidos productivos que sean sostenibles.
Por
ello, pienso que este cambio estructural debería moverse
hacia un nuevo modelo energético sostenible e implementable
en España, basado en un sistema combinado de producción
de agua desalada-producción eléctrica-antiincendios.
Todo ello como parte de un PLAN INTEGRAL DE CHOQUE CONTRA LA
CRISIS con capacidad para solucionar definitivamente el problema
del agua, el energético, y el de los incendios forestales,
con todas las consecuencias económicas y sociales que ello
supone.
Cuando hace años descubrí el sistema de desalación
de Alberto Vázquez-Figueroa, a través de la radio
y en su propia boca, me di cuenta de la enorme trascendencia de
su ingenio pues suponía, sencillamente y como otros muchos
han reconocido, la solución definitiva al problema del agua
en el mundo. Pero si esto era ya impresionante, con posterioridad
a su sistema de desalación el carismático escritor
desarrolla y patenta su sistema contra incendios forestales con
capacidad para erradicar hasta un 70% de incendios forestales en
el caso concreto de España. Un sistema combinable con el
sistema de desalación por osmosis inversa con presión
natural (capaz de desalar agua y generar energía a través
de las caídas de agua turbinadas) desarrollado por él
mismo algunos años antes.
A
partir de la combinación de ambos ingenios, podemos abordar
un serio y ambicioso plan integral de recuperación para la
economía española, pues la puesta en marcha un proyecto
de este alcance ofrece, además una solución
definitiva al grave problema del agua en España,
una considerable e inminente creación
de empleo que supondría (una parte importante
de mano de obra procedente de la construcción), y un giro
definitivo a la política ambiental (emisiones CO2=0)
que reduciría de forma importante
la fuerte dependencia energética de España,
que importa aproximadamente un 70% de la energía que consume,
y con capacidad real para la erradicación del 70% de los
incendios forestales en España. Todo ello otorga a este plan,
como ustedes podrán imaginar, de un alcance prácticamente
infinito.

En relación con algunas posturas que han criticado el sistema
alegando que es necesaria una mayor cantidad de energía para
impulsar el agua hasta el vaso superior y que aseguran por dicho
motivo la inviabilidad del sistema combinado de desalación/energía
hidroeléctrica/antiincendios sobre el que se sustenta el
plan AON, he considerado oportuno la aclaración de algunos
puntos en lo que a viabilidad y rentabilidad del sistema se refiere.
En
este sentido, es cierto que la energía para subir el agua
pueda ser superior a la obtenida, sin embargo, no podemos obviar
que se trata de un sistema combinado y no de un sistema convencional
de producción hidroeléctrica, ya que ello nos conduciría
sin duda a un análisis erróneo y sesgado de la rentabilidad
real. En este sentido deben considerarse los siguientes extremos:
1.- El sistema NO ES ÚNICAMENTE
UN SISTEMA DE PRODUCCIÓN HIDROELÉCTRICA,
sino que nos permite obtener agua desalada o energía eléctrica
en función de las necesidades puntuales de cada momento,
pudiendo además regularse la cantidad de agua destinada
a desalación o a generación de energía, a
cuya sobrada rentabilidad debemos añadir la posibilidad
de erradicar el incalculable coste de los incendios forestales.
2.- La optimización máxima del sistema combinado
se obtiene a través del uso de energías renovables,
principalmente eólica, la cual nos permitirá impulsar
el agua ayudados por la energía del aerogenerador, en el
momento que sople el viento. Es importante saber que este sistema
combinado resuelve el eterno problema de la energía eólica,
que no es otro que el almacenamiento de la energía. Los
aerogeneradores no tendrían que almacenar la energía
en costosos sistemas de baterías, sino que se convierte
al depósito superior en el banco de almacenamiento, es
decir, cuando hay viento el aerogenerador produce energía
turbinada que impulsa directamente el agua hacia el depósito
superior y se almacena en forma de energía potencial. Contribuyendo
además al aplanamiento de la curva de demanda.
3.-
Aún estando conectado a la red general eléctrica,
el sistema aprovecha las horas valle para impulsar el agua (ver
gráfica obtenida de http://www.unesa.net/unesa/elementos/datosbasicos/variaciondiaria.jpg
)

Aprovechando las horas valle de la tarifa nocturna (el coste del
KWh es de prácticamente la mitad), se logra el aplanamiento
de la curva de demanda eléctrica que presenta
picos muy agudos en horas punta y que obliga a las centrales a una
producción excedente (por encima de la prevista) de forma
continua, de un 10% de la demanda estimada.
Por otro lado, les expongo algunos datos contrastados y arrojados
en diversos estudios realizados por entidades ampliamente acreditadas,
entre ellos el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid
y algunas compañías eléctricas, acerca de la
viabilidad y rentabilidad del sistema.
El plazo
estimado de amortización del sistema es de unos 14 años,
a partir de cuyo momento se dispara el beneficio.
El coste
del m3 de agua desalada es de 13 céntimos de euro,
frente a los 75 céntimos del sistema convencional.
En España
existen 80 localizaciones viables
para su implementación.
El sistema combinado produce agua para consumo humano (incluyendo
riego) y energía hidroeléctrica, una energía
completamente renovable y limpia. En cualquier momento podemos decidir
los caudales destinados a la desalación de agua o a la generación
hidroeléctrica, en función de la demanda del momento.
No obstante, voy a intentar enumerarle las ventajas más destacables
que observo:
1. Reducción drástica e inmediata de los
niveles de desempleo (puestos directos e indirectos).
2. Solución definitiva a la guerra del agua en España
(consumo humano, riego de cultivos, turismo, etc.).
3. Evita la necesidad actual de generar un 10% de excedente
energético para evitar colapsos en la red.
4. Aplanamiento de la curva de demanda ya que el uso de
electricidad para la impulsión del agua hacia el vaso superior,
aun siendo suministrado por la red eléctrica se haría
siempre en horas "valle".
5. Reducción del coste del m3 de agua potable de
los 0'75 euros actuales a 0'13 euros.
6. Amortización de toda la inversión en un
plazo aproximado de 14 años.
7. Reducción del problema de la dependencia energética
de España que importa más del 70% de la energía
que consume. Lo ocurrido recientemente en Europa con el suministro
de gas desde Rusia, podría ocurrir en cualquier momento
en España, cuyo principal proveedor de gas es Argelia.
8. Obtención de energía y agua potable con
un balance de emisión de CO2 igual a cero.
9. Ahorro directo en el pago de derechos de emisión
a otros países (+ de 1000 millones de euros).
10. Cumplimiento de Kyoto y futuras directivas europeas
en materia medioambiental. Ahorro de sanciones por incumplimiento
de directivas europeas y tratados internacionales.
11. Reducción drástica de emisiones totales
de CO2 procedentes de incendios forestales.
12. Conservación del patrimonio natural, bosques,
etc., como sumideros de CO2 y estabilizadores del clima.
13. Reducción en la pérdida de vidas humanas
causadas en las labores de extinción y costes.
14. Dado que estos proyectos se desarrollan en puntos próximos
al litoral, donde la mano de obra ha sido más castigada
por la mayor dependencia del boom inmobiliario. La puesta en marcha
de estas obras implica un grado considerable de movilidad geográfica,
es decir, un volumen de desplazamiento de personas que podrían
contribuir en cierta medida a la reactivación de la industria
del automóvil.
Pero tirar de la economía nacional en este momento no requiere
de un gesto o una actuación puntual, requiere sin duda de
un proyecto de gran magnitud, de un cambio estructural. Es
muy probable que sea necesario más de un plan de estas características
para reactivar el empleo y la economía a escala nacional
y, aunque es complicado calcular el número de puestos directos
e indirectos que podrían generarse dado el alcance del impacto
que un proyecto de estas características puede aportar a
la economía nacional, el ingenio es en este momento el único
aliado con el que contamos, y sólo un proyecto como el plan
AON creo que sería capaz de devolver la confianza en la recuperación,
que no es poco. Además, supongo que usted estará de
acuerdo en que la rentabilidad de un plan integral que soluciona
el problema del agua, el energético, y que conservará
nuestros bosques definitivamente frente al enemigo implacable de
los incendios, es poco menos que insuperable.
Pero para otorgar al plan la envergadura necesaria, algo fundamental
dada las circunstancias, éste debería proyectarse
a escala total. Ello significa que el plan debe llevarse hasta su
inversión máxima posible, por supuesto contemplando
la combinación de ambos sistemas (sistema desalación/energético
+ sistema antiincendios) así como la utilización de
energías alternativas (solar/eólica) para el bombeo
del agua de mar. En este sentido, consideramos por tanto las ochenta
(80) localizaciones posibles para la instalación de las plantas
desaladoras en puntos próximos al litoral con la altitud
adecuada para conseguir la presión necesaria para los procesos
de osmosis inversa y generación energética mediante
caída de agua turbinada (700 m).
El coste medio de cada una de las desaladoras podría rondar
los 230 millones de euros, lo cual nos aporta ya un primer dato
para el caso de una implementación a escala total:
80 localizaciones x 230.000.000 =18.400.000.000
euros
[ dieciocho mil cuatrocientos millones ]
Si a esto añadimos el 8% del coste que supondría la
implementación de las mallas de tuberías de la malla
antiincendios, con lo que el coste aproximado supondría:
18.400.000.000 x 1'08=19.872.000.000 euros
[ diecinueve mil ochocientos setenta y dos millones ]
A este coste, también es necesario añadir el de la
instalación de aerogeneradores que sería bastante
reducido dentro del montante total. Además, con la nueva
generación de aerogeneradores en los que ya no es necesario
el almacenamiento de la electricidad generada en momentos de viento,
de manera que, como la dinamo de una bicicleta cuando aporta corriente
con el giro de la rueda, el aerogenerador transmite la electricidad
a la bomba de impulsión directamente en el momento de giro,
de forma que mientras sopla viento, se impulsa agua hacia el vaso
superior al objeto de que éste último siempre se encuentre
con un nivel máximo de capacidad. Esta tecnología
de aerogeneradores ya ha sido probada con éxito en España.
Con respecto a la financiación del plan, desde mi humilde
opinión considero que la cofinanciación
se muestra como una posibilidad sensata y lógica por la que
apostar. Sería acertado pactar una financiación compartida
entre fondos públicos y privados pues con esa fórmula
ambas partes se implicarían en el seguimiento y evolución
del proyecto, persiguiendo un fin común como es el éxito
y la optimización de recursos. El trabajo por un interés
común entre estado y banca, permitiría de verdad trabajar
"codo con codo" y podría ser una buena línea
desde la que reactivar la economía real y la confianza de
todos los agentes implicados en la economía. Sin duda una
solución mucho mejor que andar buscando culpables (estado-banca-consumidor)
y responsabilizando al contrario sin reconocer cada uno su parte
de responsabilidad.
Pueden llamarme catastrofista, pero si no tomamos una decisión
de este calibre en este momento, cuando los pilares básicos
de la economía se tambalean ante un escenario completamente
imprevisible y que podría llegar a poner en jaque a la propia
democracia que conocemos, ¿Puede alguien decirme si hay o
ha habido otro momento en la historia mejor para llevar a cabo este
plan?
Si
considera este proyecto de interés general puede impulsar
su difusión de forma sencilla e inmediata desde aquí:
IMPULSAR
EL PLAN AON
Rafael
Lomeña Varo ©© 2009